¿Cómo se distingue un tubo de lodo viejo de uno activo?
Un tubo activo está húmedo o tiene restos de actividad reciente. Un tubo viejo está seco, cuarteado y sin restos frescos. El técnico lo confirma con la humedad y con la revisión del tubo sin romperlo por completo.
Un tubo de lodo que se seca y se cuartea puede ser de hace meses. Un tubo que se ve húmedo, con bordes frescos o con aserrín cerca, es una señal de actividad. Esa diferencia se anota en el informe y cambia la urgencia de la visita.
El técnico no rompe el tubo para mirar dentro, a menos que sea necesario. Romperlo espanta a la colonia hacia otra parte de la casa, y eso puede hacer que el daño aparezca en otro lugar.
¿Qué hacer si la madera suena hueca?
Anotar el lugar, tomar una foto y llamar. No romper la madera ni cubrirla con una pintura nueva. El técnico revisa la zona y decide si hace falta una apertura o un tratamiento.
Golpear la madera con un mango es una prueba simple, pero no da una medida del daño. El técnico usa la misma prueba con más cuidado, y la complementa con la humedad y con la vista de la zona.
Una madera hueca puede estar dañada por una colonia activa o por un daño antiguo. El informe lo dice con las pruebas que se hicieron, y el propietario sabe qué queda pendiente de revisar.
¿Qué pasa con la madera que está dañada?
Si la madera está dañada, el técnico indica qué parte puede quedarse, qué parte conviene reemplazar y qué debe revisar un carpintero o un constructor. El control de la colonia y la reparación son trabajos distintos.
El control de termitas elimina la colonia o la reduce. La reparación de la madera la hace un carpintero o un constructor, y en algunos casos requiere permiso. El técnico no sustituye esa reparación, pero indica qué zona debe revisarse antes de cerrar la pared.
Antes de reparar, conviene que el técnico confirme que la colonia ya no está activa. Reparar una madera con colonia dentro la deja expuesta de nuevo.
¿Qué se entrega después de la inspección?
Un informe con las zonas revisadas, las fotos, las lecturas de humedad, los hallazgos y la recomendación. El informe sirve para el propietario, para un comprador o para un seguro si lo pide.
El informe separa lo que se vio de lo que se supone. Un tubo visible es un hecho; la extensión de la colonia dentro de un muro es una estimación. Esa diferencia se escribe para que el lector sepa qué es cada cosa.
El propietario guarda el informe junto con los siguientes. Con varios informes, la historia de la casa muestra si la colonia baja, sube o se mantiene. Esa comparación es lo que más sirve para decidir.