¿Qué tiene que ver la humedad del patio con las plagas?
Mucho. La humedad mantiene el suelo blando, da refugio a los insectos y produce materia orgánica en descomposición que alimenta a varios de ellos. Reducir la humedad es el primer paso para reducir la población.
Una hojarasca mojada en la base de un árbol es un ambiente cerrado y húmedo. Ahí viven insectos que se alimentan de la materia en descomposición y que salen al patio por la noche. Retirar esa capa cambia el refugio sin necesidad de tratar la zona completa.
El riego también cuenta. Un aspersor que moja la base del muro y la línea de la hierba crea el mismo ambiente que la lluvia, pero todos los días. Cambiar el riego a un horario temprano y a un sistema por goteo reduce esa humedad constante.
¿Por qué es importante la línea de la cerca?
Porque es el punto de entrada entre el patio vecino y la propiedad. Las plagas del terreno vecino cruzan por la cerca, los huecos bajo las puertas y los escombros apilados contra el muro.
Una cerca de madera tiene grietas por donde pasan insectos pequeños, y una puerta de patio con un hueco bajo ella es una entrada abierta. El técnico revisa esas zonas y recomienda cerrar las que sean fáciles de cerrar.
Los escombros, las tablas viejas y las macetas apiladas contra la cerca o el muro son un refugio. Moverlos a una distancia de un metro del muro reduce el contacto y facilita la revisión.
¿Qué hace el propietario entre visitas?
Cortar la hierba a una altura razonable, retirar la hojarasca de la base de la casa, vaciar los recipientes y cambiar el horario de riego. Esas medidas mantienen el patio en condiciones que el tratamiento necesita para durar.
Un patio limpio no elimina todas las plagas, pero reduce el refugio que el técnico tiene que tratar. Una hora de trabajo en la hierba cambia más que una aplicación en una zona cubierta de hojas.
Si el propietario quiere plantar cerca de la casa, conviene pedir una revisión antes. El técnico indica qué plantas y qué distancia dejan una zona fácil de revisar y de mantener seca.